Descripción
Características principales
✅ Capacidad: 300 L brutos y 281 L netos, equivalentes a 10,6 y 9,9 pies cúbicos respectivamente.
✅ Rango de temperatura: 0 a 10 °C en refrigeración y −10 a −24 °C en congelación con control mecánico confiable.
✅ Consumo y energía: 66 kWh/mes con alimentación de 110 V y 60 Hz para uso continuo.
✅ Construcción: gabinete en lámina pintada robusta con cerradura en la puerta y canasta interna.
✅ Movilidad: ruedas integradas para reubicación y limpieza frecuente en sitio.
✅ Refrigerante: R600a con aislamiento ecológico para mayor eficiencia térmica.
Dimensiones
✅ Frente: 115 cm.
✅ Fondo: 55,6 cm.
✅ Alto: 83,8 cm.
Descripción larga
El congelador horizontal 300 litros Dual cubre dos rangos de operación y, por tanto, se adapta a temporadas o cambios de menú sin adquirir otro equipo. Asimismo, su puerta sólida con cerradura protege inventario y ayuda a mantener estabilidad térmica durante el servicio. También, el gabinete con ruedas permite limpieza profunda y redistribución del espacio en minutos. Finalmente, el uso de R600a y aislamiento ecológico promueve eficiencia y uniformidad del frío en toda la cavidad.
Beneficios para el negocio
La capacidad neta de 281 L permite almacenar más producto por turno, por eso reduce traslados a cámaras y mejora tiempos de preparación. Además, el consumo de 66 kWh/mes ayuda a prever costos fijos en operaciones continuas con alta rotación. También, la función Dual concentra refrigeración y congelación en un solo gabinete y optimiza el uso del espacio disponible.
Aplicaciones recomendadas
Es ideal para supermercados, restaurantes y centrales de producción que requieren congelación de helados, carnes o precocidos con control simple. Asimismo, funciona como apoyo de frío positivo para bebidas y lácteos durante picos de servicio. En resumen, su versatilidad facilita ajustar la operación y mantener calidad constante del producto final.
Uso y mantenimiento
Después de cada turno, limpiar y secar superficies internas para evitar humedad y escarcha. Además, revisar el sello de la puerta, mantener ventilación posterior libre y realizar deshielo preventivo cuando sea necesario. De este modo, se preserva el rendimiento térmico y se alarga la vida útil del sistema de frío.

